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![]() Varon Magazine - Mexico
![]() de los '90 Por Liisa Simola Antonio Banderas ha representado a homosexuales cornudos, pacientes mentales, secuestradores engañados, atormentados violadores y tenorios psicóticos. Gloria perdurable del legado cinematográfico de Pedro Almodóvar, Banderas parece ahora destinado a gozar de la fama de este lado del Atlántico, con su primera película americana: Los Reyes del Mambo. Basada en la novela de Óscar Hijuelos, ganadora del Premio Pulitzer 1989, Los Reyes del Mambo tocan canciones de amor se trata de la exuberante historia de dos hermanos cubanos, Néstor y César Castillo (Antonio Banderas y Armand Assante) que, en medio del furor por el mambo de los años 50, se van a Nueva York con la ilusión de hacer fortuna como ejecutantes de la excitante, hechizadora y tropical música. Su debut en la película americana Los Reyes del Mambo fue una prueba de fuego para Banderas. Al llegar a los Estados Unidos tuvo que aprender inglés desde cero, además de tocar la trompeta hasta poder representar el sentimiento que expresaba el trompetista cubano, Néstor Castillo. "La trompeta es un instrumento muy pero muy difícil; uno tiene que convertirse en esclavo del instrumento. Pero el inglés es todavía más difícil", dice Banderas. Veterano de produeciones españolas de teatro, cine y televisión, Banderas comenzó a interesarse por la actuación después de ver Hair, a la edad de 14 años. Estudió teatro en la Escuela de Arte Dramático de Málaga, ciudad andaluza donde también inició su carrera trabajando con una compañía independiente de teatro. ![]() En 1981 se trasladó a Madrid, donde apareció en Los Tarantos, de Alfred Manas. Desde entonces ha trabajado continuamente en teatro, televisión y cine. Entre las obras en las que ha figurado estan La ciudad y los perros adaptación de la novela homónima de Mario Vargas Llosa, y en La tragedia de Eduardo II de Inglaterra, de Christopher Marlowe. Desde su debut en 1982 en Laberinto de pasión, de Pedro Almodóvar, Banderas ha trabajado en 28 películas: en papeles de carácter bajo la dirección de cineastas como Antonio del Real, Rodolfo Kuhn, Pedro Costa, José Luis García Sánchez y Carlos Saura, y en papeles protagónicos en subsiguientes películas de Almodóvar: Matador; La ley del deseo, Mujeres al borde de un ataque de nervios y, más recientemente, como Ricky en Tie me up! Tie me down!, por la cual recibió el equivalente del Oscar en España, como mejor actor. El año pasado, Banderas pasó a ser un nombre conocido en los Estados Unidos al aparecer como el objeto del deseo de Madonna en Truth or Dare. Apartándose del riguroso orden de petición que ella mantiene con sus bailarines, expresó que Banderas era la única persona en el mundo a la que deseaba conocer. Cuando al fin se vieron en Madrid, con ocasión de una fiesta que daba Almodóvar, Banderas la dejó turulata: "¡No lo puedo creer! ¡Ha traído a su mujer!" ![]() Con 31 años, Banderas es, sin lugar a dudas, una estrella camino de su cenit. De aspecto notablemente apuesto: bien cincelada mandíbula, obscuros ojos llenos de sentimiento y encanto latinos, se ha convertido en un rompecorazones peliculesco al estilo de Rodolfo Valentino, el ídolo de las matinées de los 20, al que Banderas, por otro lado, representará pronto sobre la pantalla. Un sueño americano -¿Qué tal se siente después de su primera película norteamericana? -Bien, como si no fuera natural, pero tampoco lo es la pantalla. De todas formas, en el cine se puede decir al menos que se puede pretender naturalidad. Dar entrevistas se me hace más difícil porque todo el rato estoy preocupado por no parecer demasiado simplista, porque mi inglés es muy limitado. -Al llegar a los Estados Unidos para Los Reyes del Mambo apenas si hablaba inglés. No sólo tuvo que aprender el idioma desde cero sino también que aprender a tocar la trompa. ¿Le costó mucho? ![]() -¡Oh, sí! El primer mes que pasé en Nueva York me sentí aterrado, abrumado y agotado. Me despertaban a las 6.30 cada mañana, me metían en un gimnasio durante tres horas y luego pasaba siete horas en Berlitz. Y por la noche, ¡lecciones de trompeta! Después solíamos ir a clubes donde tocaban música latina. Era un horario cruel. -¿Hace mucha investigación para sus películas? Sí, pues de otra forma no me sentiría seguro. Me gusta tener una base. Se puede olvidar mucho de lo que se ha investigado, pero la seguridad y confianza que da haber hecho la investigación es buena; al menos uno sabe que no está por completo expuesto a lo que venga. Pero no es realmente el miedo lo que me hace investigar, sino que es interesante aprender muchas cosas. -¿Qué se siente trabajar en una película estadunidense? -Trabajar en los Estados Unidos fue como un sueño. En España hay noches en que uno tiene que esperar en medio del frío para las tomas porque los actores no tienen cabinas rodantes. En Estados Unidos, los actores trabajan con comodidad. Esto es una industria, es algo que sentí cada día cuando trabajaba. ![]() -¿Qué le atrajo a Los Reyes del Mambo? -Un montón de cosas. Los Reyes del Mambo es un producto americano pero es una historia sobre latinoamericanos. Para mí fue asunto de orgullo personal, porque me siento latino. Mi personaje, Néstor Castillo, es un hombre al que se desearía abrazar como si fuera un niño. Es fácil enamorarse de él. Es un verdadero artista que desea desnudar su alma a través de la música y está enfermo de amor por la mujer que dejó en Cuba. Ella representa la nostalgia y las memorias, es la idealización de algo, de que hay algo por lo cual luchar, algo por lo cual vivir. Pero la película no es sólo sobre cubanos. Los Reyes del Mambo es una mirada a los Estados Unidos en su último momento de inocencia. Es también una película sobre la falacia del sueño americano: sobre el ir a buscarlo, obtenerlo y ver cómo se deshace como humo y tener que rehacer algo a partir de las cenizas. Me gustan las historias sobre la verdad y la esperanza trágicas, y creo que ésta es una historia trágica. -¿Qué se siente trabajar con Maruschka Detmers, su mujer en la película? -En un comienzo fue un misterio total. Sólo había visto una de sus películas, Con el diablo en el cuerpo. Es una actriz muy analítica que plantea miles de preguntas en cada escena. Puso algo que faltaba en la película: el personaje que es a la vez un ángel y un demonio. Tiene un rostro dulce, pero con una expresión trágica. Creo que tendrá un gran futuro en los Estados Unidos, o adonde vaya. -Estaba usted nervioso para la escena de amor con Maruschka? -Maruschka y yo somos profesionales, pero, claro, con una esecena como ésta uno tiene que ser muy cauteloso. Maruschka y yo nos hicimos muy buenos amigos y esto facilitó las cosas. Las escenas de amor pueden ser muy incómodas porque uno está sudando bajo los proyectores durante cinco o seis horas, toma tras toma. Es un trabajo realmente agotador. ![]() ¡No compré mi cara! -Muchos periodistas lo han calificado a usted del nuevo rompecorazones de los 90. ¿Se considera un símbolo sexual? -Desde luego que no. No me despierto por las mañanas y me dirijo al espejo para decirme que soy un símbolo sexual. ¡Vamos!, ni siquiera me fijo en mi aspecto. Para mí es mucho más importante ser un buen actor que ser un símbolo sexual. El aspecto exterior no es importante para mí. Quiero decir que así soy yo; yo no fui a comprarme mi cara; ¿no es verdad? -¿Cree que sería muy diferente si fuera feo? -Mire, si la gente leyera entrevistas así, diría "¡Qué tipo! ¡Hablando de ser guapo! ¡Vaya, por Dios!", y tiraría la revista. Okey. ¿Puede hablar de usted en tercera persona? ¿Puede decirme qué tiene de guapo Antonio, qué atrae a la gente hacia Antonio? -Si la gente me encuentra atractivo será por las razones por las que encuentra atractivo a cualquier otro. Es algo que viene de adentro y que se manifiesta físicamente. Uno puede encontrar a gente que es realmente hermosa, pero cuando la ve enojarse por primera vez, ya no le queda nada de su belleza. Y no es que hubieran salido un momento de la habitación para hacerse cirugia plástica; físicamente siguen siendo los mismos. Es que algo dentro de ellos cambió. Ya no son atractivos. Si la gente se siente atraída hacia mí, prefiero pensar que es porque soy un tipo simpático, bastante listo, con un buen sentido del humor. Quisiera pensar que eso es lo que soy y quisiera pensar que la gente así lo ve. Sólo una buena brocha -¿Cree usted que ésta fue la razón de que Madonna se sintiera atraída hacia usted, porque es simpático? -Así espero. -Cuando se vio con Madonna en Madrid, ¿sabía usted que lo iba a meter en su película Truth or Dare? -No tenía la menor idea. Cuando vi las cámaras en la fiesta de Almodóvar pensé que se trataba de la televisión americana que la estaba siguiendo. Unos meses después me llamó de Los Ángeles y me dijo:"Antonio, vas a salir en mi película". Yo le contesté: "¿Qué me estas haciendo?" Quedé aterrado. Uno va a una fiesta, bebe un poco y dice cosas idiotas. No tenía la menor idea de que me estaban filmando. Madonna me dijo: "En la película sales como un rey; no te preocupes". -¿Cuál fue su reacción al ver la película? ¿Le gustó? -Es una película valiente. Madonna nada a contracorriente; rompe los papeles tradicionales y hace que la gente se enfrente a sí misma. Creo que fue una broma, una broma sobre el mundo, una broma conmigo, una broma con ella misma. En la película ocurrieron cosas más importantes. -¿Piensa su esposa que fue una broma? -Si, pensó que fue una muy buena ocurrencia. -¿Lo mira a usted de manera diferente el público español ahora que ha rechazado a Madonna? En los Estados Unidos es algo gordo. -No, en realidad quedé sorprendido del todo. Fue como publicidad gratis. Hasta el The New York Times escribió un artículo de dos páginas sobre la película y todo el mundo se preguntaba quién era aquel tipo. Del Che Guevara al joven Mussolini -¿Se lleva bien con Madonna? ¿Es el tipo de chica con la que podría tener amistad? -Siento admiración por ella. Es increíble cuando actúa, una actriz maravillosa. Es muy dura y muy dulce a la vez. En Los Ángeles nos hicimos muy buenos amigos. En el futuro quizá hasta actuemos juntos. -¿Se está refiriendo al proyecto Evita, de Madonna? ¿Qué hay de eso? -La película ha tenido un montón de problemas. Ya lleva haciéndose siete años, con diferente elenco, diferentes estudios y distintos directores. Hice prueba para la película el pasado verano en Los Ángeles. Unas semanas después, Robert Sigwood me llamó y me dijo que tenía un papel. Espero que pronto la pongan en movimiento. Me gustaría mucho hacer una película musical y Evita sería perfecto. -¿Cuál sería su papel en la película? -El Che Guevara. -¿Cómo ve a Madonna como Evita Perón? ¿No cree que será un poco satírico? -¿Satírico? No, no lo creo. Tanto Evita Perón como Madonna son grandes estrellas, mujeres que han llegado hasta la cima del mundo por diferentes caminos. Creo que, definitivamente, sería muy interesante. -¿Qué otros proyectos tiene para el futuro? -Tengo un par de proyectos en España, algo en Italia y algunas cosas en los Estados Unidos. Lo de Italia es para un canal socialista y el proyecto es un poco raro; se llama El joven Mussolini. -¿Quién hace Mussolini? -Yo. Figuro al Mussolini desconocido, el joven idealista que fue a Suiza a trabajar y se hizo socialista. Al regresar a Italia fundó los camisas negras y se hizo fascista; esto es otra historia. Yo hago el Mussolini de entre 19 y 30 años. -¿Y sus proyectos americanos? -Me han podido que haga Rodolfo Valentino y estoy muy entusiasmado con las perspectivas del proyecto. -Ha habido mucha controversia sobre la sexualidad de Valentino. ¿Tocará la película ese aspecto? -No he leído aún el libreto definitivo; pero sí, creo que sí. Hace poco leí la autobiografía de Valentino. Es evidente que tenía conflictos con su sexualidad. Cuando algunos críticos lo llamaron "el niño bonito de Italia", se enfureció. Llamó a los periodistas y les dijo que quería pelearse con ellos. Y lo hizo. Unas veces ganó y otras perdió. Gracias a Dios no habla muchas mujeres periodistas en Hollywood entonces; no sé qué hubiera hecho con ellas. -También hay controversia sobre su muerte. Algunos dijeron que no murió de muerte natural. ¿Tocará este asunto la película? -Creo que Valentino en cierto modo se dejó morir. Tuvo una peritonitis. Sabía de su enfermedad, pero no quiso que ningún médico lo viera. Sencillamente se dejó morir. Era un personaje muy trágico. ![]() De Almodóvar, el teatro y Hollywood -Valentino fue victima de su propia fama. ¿Le causa a usted problemas ser famoso? -Ser actor y ser famoso no es ningún problema en España. Cuando voy por las calles de Madrid y alguien me reconoce, me dice: "¡Hola, Antonio!" Pero eso es todo. Nadie se mete en mi vida. En los Estados Unidos a veces puede ser trastornante, si no es que peligroso. Peno aquí hay que seguir el juego si se quiere ser una estrella. Si no se hace, la gente deja de interesarse en uno. Es algo muy extraño. -¿Piensa trabajar con Pedró Almodóvar en un futuro próximo? -Por el momento no tenemos planes para trabajar juntos. Pero estoy seguro de que lo haremos. Somos aún jóvenes ambos y hay mucho tiempo. -Ha de ser muy divertido trabajar con Almodóvar. ¿Cómo es como director? -Almodóvar es un rompelotodo, un tipo que es capaz de derrumbar un edificio... desde los cimíentos. Siempre va en busca de algo. No es que sea un desorganizado, sino que es libre de cabo a rabo. Es increíble trabajar con él. -En España ha hecho usted mucho teatro. ¿Hay probabilidad de que vuelva a las tablas? -¡Claro que sí! Pero no por ahora. ¡Me encanta el teatro! -¿Qué le gusta del teatro que no brinde el cine? -La espontaneidad. Todo sigue un orden correcto en el teatro. Uno va construyendo algo que ocurre en el tiempo real en que uno está en el escenario. Para lograr dos horas del argumento de una película hay que trabajar varios meses. En el escenario eso se logra en dos horas. El teatro es también más interesante porque es más íntimo. Hacer cine es no sólo un arte sino también una industria. Si uno es un actor de teatro hay que saber en qué dirección moverse: uno es un actor, alguien contratado. En el caso del cine, uno se convierte en una pieza del papel; alguien más lo tiene que iluminar a uno y luego editarlo; uno trabaja como un grupo. En una obra de teatro, uno es uno. Eso es todo. -¿Ha pensado vivir en Hollywood? -Me gustaría estar donde están los buenos libretos. Si es Hollywood, perfecto. Si me ofrecen buenos libretos en Italia o la India, allí iré. Pero no creo que deba trabajar exclusivamente en Hollywood porque suponga que regresar a España ahora vaya a ser ir para atrás. Al contrario. Me gusta trabajar en Europa con directores europeos. ![]() 1996 - 2006 Copyright Notice |